Fisioterapia

Síndrome del túnel carpiano, columna cervical y síndrome de doble compresión

02 abril 2026
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El síndrome del túnel carpiano (STC) es la neuropatía compresiva más frecuente del miembro superior. En la práctica clínica diaria, también en consultas especializadas de Barcelona y Badalona, es habitual encontrar pacientes cuyos síntomas no encajan con una compresión aislada del nervio mediano a nivel de la muñeca.

En estos casos, la presencia de dolor cervical, irradiación hacia el hombro o el brazo, debilidad proximal o una respuesta incompleta tras la cirugía del túnel carpiano obliga a ampliar la mirada diagnóstica y considerar otros niveles de afectación nerviosa.

En este contexto aparece el síndrome de doble compresión, también conocido como double crush syndrome (DCS), que plantea que un mismo nervio puede verse comprometido en dos niveles distintos, habitualmente en la columna cervical y en el túnel carpiano.

¿Qué es el síndrome de doble compresión?

El síndrome de doble compresión propone que una alteración proximal del nervio —como una radiculopatía cervical— reduce su capacidad de adaptación fisiológica, haciendo que ese nervio sea más vulnerable a una segunda compresión distal, como la que ocurre en el túnel carpiano.

Esta hipótesis fue formulada originalmente por Upton y McComas en 1973, y desde entonces su aplicación clínica ha sido objeto de debate. Durante años se cuestionó si realmente existía una relación causal entre ambas compresiones o si se trataba simplemente de una coexistencia frecuente.

Evidencia experimental y bases fisiopatológicas

A pesar de la controversia inicial, los modelos experimentales en animales han aportado una base fisiopatológica sólida al concepto de doble compresión.

En 1991, Dellon y Mackinnon demostraron mediante un modelo de compresión crónica del nervio ciático en ratas que la presencia de dos puntos de compresión, ya fueran simultáneos o secuenciales, producía un deterioro electrofisiológico significativamente mayor que una compresión única.

Estos hallazgos confirmaron que un nervio previamente comprometido presenta una mayor vulnerabilidad ante una segunda agresión, apoyando de forma clara la hipótesis del síndrome de doble compresión.

Evidencia clínica en humanos

En humanos, la evidencia disponible es más heterogénea, aunque coherente con los modelos experimentales. La coexistencia entre síndrome del túnel carpiano y radiculopatía cervical se describe en aproximadamente un 20–60 % de los pacientes estudiados por síntomas cervicobraquiales.

Diversos estudios poblacionales han mostrado una relación bidireccional entre ambas entidades, sugiriendo que la presencia de una puede favorecer la aparición o agravamiento de la otra.

Además, los estudios electrofisiológicos coinciden en que la afectación del nervio mediano suele ser más severa cuando existe un compromiso cervical asociado, lo que refuerza la relevancia clínica del concepto de doble compresión.

Consideraciones diagnósticas

El síndrome de doble compresión no debe entenderse como un diagnóstico automático, sino como una hipótesis de trabajo que puede ayudar a explicar determinados cuadros clínicos complejos.

Conviene sospecharlo especialmente ante:

En estos escenarios, limitar el diagnóstico a una única localización puede conducir a resultados terapéuticos incompletos.

Abordaje terapéutico

El tratamiento del síndrome de doble compresión debe ser individualizado y basado en la presentación clínica de cada paciente.

En muchos casos, iniciar el abordaje por la liberación del túnel carpiano resulta razonable y puede generar una mejoría significativa. Sin embargo, cuando existe evidencia clara de un compromiso cervical clínicamente relevante, el abordaje combinado de ambas localizaciones ofrece un mejor control sintomático global.

La clave reside en una valoración integral del sistema neuromusculoesquelético, evitando enfoques parciales que no expliquen el cuadro en su conjunto.

Conclusión

El síndrome de doble compresión no es un mito, pero tampoco debe considerarse una explicación universal para todos los casos de túnel carpiano.

Los modelos animales demuestran de forma clara que la compresión neural en dos niveles empeora la función nerviosa. En humanos, aunque la evidencia es más variable, resulta coherente con esta base biológica en un subgrupo relevante de pacientes con STC y síntomas cervicales asociados.

Si presentas síntomas cervicales asociados, irradiación al brazo o una mejoría incompleta tras una cirugía del túnel carpiano, una valoración especializada puede ayudarte a aclarar el origen del problema.

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Referencias bibliográficas

Dellon AL, Mackinnon SE. Chronic nerve compression model for the double crush hypothesis. Ann Plast Surg. 1991;26(3):259–264.
Upton AR, McComas AJ. The double crush in nerve entrapment syndromes. Lancet. 1973;2(7825):359–362.
Lo SF et al. Rheumatology International. 2012;32:1257–1263.
Flak M et al. Studies in Health Technology and Informatics. 2006;123:435–441.
Teymouri A et al. Health Science Reports. 2023;6:e1575.

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