Cólico del lactante Cólico del lactante 11 mayo 2026 Volver El cólico del lactante se caracteriza por episodios de llanto intenso, prolongado y sin causa médica aparente en bebés sanos durante las primeras semanas de vida. Suele comenzar a partir de la segunda semana y remitir hacia el tercer o cuarto mes.Aunque no se considera una enfermedad, sí puede generar gran malestar en el bebé y un elevado nivel de estrés en la familia. Es una manifestación de inmadurez en varios sistemas del cuerpo del bebé: digestivo, nervioso y sensorial. Por eso es importante una valoración profesional con mirada integradora que permita comprender qué está ocurriendo y cómo acompañarlo. Posibles causas El cólico no tiene una causa única. Generalmente está relacionado con una combinación de factores funcionales y madurativos, aunque es fundamental descartar primero causas orgánicas que podrían estar detrás del llanto:– Reflujo gastroesofágico patológico.– Alergias o intolerancias alimentarias (como la APLV).– Estreñimiento funcional o malformaciones digestivas.– Infecciones urinarias o alteraciones neurológicas.Una vez descartadas estas posibles patologías, podemos valorar otros factores muy frecuentes que pueden contribuir al malestar del bebé:– Inmadurez del sistema digestivo y nervioso.– Tensiones corporales (abdominales, diafragmáticas, craneales) derivadas del parto o la posición intrauterina.– Frenillo lingual (anquiloglosia), que puede dificultar una succión eficaz y provocar gases, regurgitaciones y digestiones más fermentadas con inflamación.– Tomas desorganizadas que generan exceso de gases o digestión incompleta.– Alteraciones en la microbiota intestinal.– Manejo inadecuado de los estímulos, y los horarios de alimentación y sueño, por desconocimiento de las señales que nos muestra el bebé sobre su estado. Señales que pueden indicar cólico – Llanto inconsolable durante más de 3 horas al día, varios días por semana.– Mayor incomodidad al final del día (llanto vespertino).– Abdomen distendido, gases, dificultad para evacuar.– Piernas encogidas, rigidez o hipertonía general.– Malestar tras las tomas, succión ineficaz o agitación al pecho o biberón.– Dificultad para calmarse o dormir. ¿Cómo trabajamos? En consulta realizamos una valoración global del bebé, observando su historia de nacimiento, su forma de alimentarse, su postura, su tono muscular y su capacidad de autorregulación.El tratamiento incluye:– Técnicas manuales suaves para liberar tensiones viscerales, diafragmáticas y craneales.– Evaluación de la succión y función oral, y detección de posibles alteraciones como la anquiloglosia.– Revisión y ajuste de la técnica de lactancia materna o artificial para mejorar el agarre y reducir la entrada de aire.– Recomendaciones prácticas para casa: posturas, masajes, tummy time, porteo ergonómico y regulación ambiental.– Acompañamiento emocional a la familia, comprensión del llanto y herramientas para sostener a su bebé con confianza.EL abordaje desde la osteopatía infantil el global y respetuoso, sin técnicas invasivas y adaptado al ritmo de cada bebé. Un enfoque integrador El tratamiento del cólico requiere observar al bebé como un todo: su cuerpo, su alimentación, su vínculo y su entorno. Como especialistas en osteopatía infantil, desarrollo infantil y lactancia, ofrecemos una mirada integradora basada en el respeto, la evidencia clínica y la cercanía con cada familia.Aplicamos también nuestra experiencia y el trabajo interdisciplinar con otros profesionales. Esto nos da una visión más amplia que nos permite entender cómo influyen el contacto, el descanso, el estado emocional y el entorno en el bienestar del bebé, incluyendo a sus familia. ¿Cuándo consultar? Si sientes que tu bebé llora en exceso, tiene molestias digestivas frecuentes, regurgita con mucha frecuencia, hay dificultades en las tomas o el descanso, o si simplemente necesitas entender qué le ocurre, es el momento adecuado para buscar apoyo.Una valoración temprana puede reducir el malestar, mejorar la lactancia, el descanso y la calidad de vida en casa. En resumen El cólico del lactante no es una enfermedad, sino una expresión de inmadurez y desajuste temporal en el bebé que puede abordarse de forma efectiva desde la osteopatía infantil y la fisioterapia. Abordarlo desde una mirada integradora, que respete sus ritmos, escuche su cuerpo y acompañe también a la familia, marca una gran diferencia.Tu bebé necesita tiempo, contacto y un entorno que lo sostenga.Y tú, como madre o padre, necesitas comprensión, recursos y apoyo.No estás sola/o. Estamos aquí para ayudarte. Otras entradas